miércoles, 4 de febrero de 2015

La Psicología individual de Alfred Adler

INTRODUCCIÓN

Theodore Roosevelt

Al oír mencionar el nombre de Theodore Roosevelt, la mayoría de las personas tienden a pensar en los detalles más conocidos de la vida de este hombre, entre ellos, que fue presidente de los Estados Unidos de América durante dos períodos, o que fue héroe de guerra, dando la victoria a su país en la llamada Batalla de San Juan, en Cuba, o también, que obtuvo el Premio Nobel de la paz por haber mediado en la guerra Ruso-Japonesa en 1905. Muchos otros lo recuerdan por su política exterior activa, pues durante sus períodos se realizaron intervenciones en países como Panamá y República Dominicana, y se proclamó abiertamente la Doctrina Monroe, con lo que logró en el año 1902 detener una probable intervención alemana en Venezuela. (Microsoft Student, 2009).
No obstante, son pocos los que conocen la infancia de este aguerrido hombre. No muchos saben que de pequeño fue un niño enfermizo. Según Boeree (2005), Roosevelt en sus años de niñez fue asmático, era pequeño y delgaducho y tendía a resfriarse con suma facilidad. La enfermedad del asma le afectó tanto que en varias ocasiones estuvo a punto de morir por falta de oxigeno. Sin embargo, el mismo Boeree señala que el pequeño Teddie, como le llamaban sus familiares, era un chico sumamente activo, con una personalidad fantástica, y con muchas ganas de vivir.

Ahora bien, ¿Cómo es posible que alguien tan enfermizo pueda volverse una persona tan vigorosa, sana y exitosa?, ¿Por qué algunos niños, ya sean enfermizos o no, prosperan y otros se amedrentan?, ¿Es un impulso particular de Roosevelt o es algo que subyace a todos nosotros?. Este tipo de preguntas fueron las que inspiraron a Alfred Adler, médico vienés, a desarrollar su teoría llamada Psicología Individual (Boeree, 2005).

Alfred Adler

Alfred Adler nació en Viena en 1870. Hijo de un comerciante de cereales de origen judío, tuvo una infancia desgraciada pues, al igual que el personaje antes mencionado, Adler fue un niño sumamente enfermizo (Brennan, 1999).
Cuando pequeño, sufría de raquitismo, su más temprano recuerdo reportado fue a la edad de dos años, vendado de tal manera que apenas podía moverse, mientras que su hermano mayor deambulaba libre. Su niñez, según él mismo, fue muy triste. A la edad de cinco años escuchó a un médico decirle a su padre que muy probablemente moriría debido a la gravidez de la neumonía que sufría (Cloninger y otros, 2003).
En el año 1895 recibió su título de médico en la universidad de Viena y para 1902 asistía con regularidad a las reuniones semanales de Freud. Poco después de graduarse comienza su especialidad médica como oftalmólogo, sin embargo, no tarda mucho en cambiarse a la práctica general, estableciendo su consulta en los barrios bajos de Viena, luego, en 1810 inicia sus prácticas psiquiátricas (Boeree, 2005).
Adler, siendo uno de los primeros seguidores de la teoría del Psicoanálisis, es nombrado presidente de la Sociedad Analítica de Viena, y en 1909 acompaña a Freud  a los Estados Unidos, donde publica una serie de artículos y libros en los cuales se nota una separación cada día más pronunciada de las teorías de Freud. Ya para el año 1912, funda su propia asociación psicoanalítica independiente (Brennan, 1999).
Durante su estadía en America, se destacó por ser un orador excelente, dictando numerosas conferencias y estableciéndose definitivamente en este país en 1934, año en que se hizo profesor en el Colegio de Medicina de Long Island. A partir de entonces, continuó con sus conferencias a las cuales atrajo mucho público por su personalidad magnética y dinámica (Brennan, 1999).
El 28 de Mayo de 1937 muere súbitamente de un ataque al corazón mientras daba clases en la Universidad de Aberdeen, Escocia, durante una de sus giras por Europa (Schultz, 2002).


PSICOLOGÍA INDIVIDUAL

La teoría de la Psicología Individual fue propuesta como una alternativa al pensamiento de Freud. Su tesis, proporcionó ideas de sumo interés y relevancia (Martorell, 2002).
Adler construyó un modelo teórico en el cual el ser humano no aparece como victima de los instintos y conflictos del pasado, y por lo tanto, no esta predestinado por las experiencias de la niñez (Schultz, 2002).
Una de las principales diferencias entre dicha teoría y el Psicoanálisis clásico, radica en que este último estudia al individuo desde un punto de vista analítico, es decir, intenta desglosar la personalidad en los subsistemas que la componen, usando el patrón estructuralista, mientras que, en la tesis propuesta por Adler, se busca estudiar a la persona como una entidad ontológica, que no puede ser comprendida sino en su totalidad. En este sentido, se asemeja mucho al enfoque de la Gestalt (Brennan, 1999).
Otra de las discrepancias entre Freud y Adler fue, que el primero sigue para sus explicaciones un enfoque causalista, mientras que el otro sostiene un enfoque finalista o teleológico (organización de lo actual en torno a un objetivo futuro). (Martorell, 2002).
La Psicología Individual, llamada así porque se centra en la individualidad de cada persona, y niega la universalidad de las metas y los motivos biológicos, considera a cada ser humano sobre todo como un ser social cuya personalidad ha tomado forma a partir de las interacciones y los ambientes sociales únicos en que se ha visto envuelto (Schultz, 2002).
Pozzuto (citado por Cloninger, 2003), señala que la teoría de Adler ofrece perspectivas sobre la psicohistoria y la psicobiografía que, más que el Psicoanálisis, reconocen la influencia mutua del individuo y la sociedad. Además, pone énfasis en la lucha consciente de los individuos por mejorar sus vidas, ofreciendo conceptos que permiten comprender a la gente que, a través de un arduo trabajo, tiene éxito, y haciendo responsables a su vez, de sus propios fracasos a quienes no hacen el esfuerzo necesario para superar las adversidades.
Adler postula en su teoría una sola pulsión o fuerza motivacional subyacente a todas nuestras conductas. Con el tiempo, este instinto básico fue llamado Afán de Perfeccionismo, el cual constituye ese deseo de desarrollar al máximo nuestros potenciales con el fin de llegar cada vez más cerca de nuestro ideal (Boeree, 2005).
Según Cloninger y otros (2003), “El motivo fundamental de la teoría de Adler es el esfuerzo sin fin para moverse a una mejor manera de vivir. La lucha toma diferentes formas para diferentes personas y parece imposible para algunos, los que se resignan a la derrota”. (p. 110). Es decir, Todo el sistema teórico desarrollado por Adler, descansa en la premisa de que la mente humana tiende a luchar por la superioridad y por alcanzar la perfección.


















PRINCIPIOS DE LA PSICOLOGÍA INDIVIDUAL

A continuación se detallan los principales conceptos o principios básicos de la Psicología Individual.

Estilo de vida

Toda conducta, según la Teoría Adleriana, tiene un propósito. La meta última de cada persona es la superioridad o perfección, pero cada individuo expresa esa lucha de manera distinta, desarrollando un patrón único de características, comportamientos y hábitos. Este patrón, es lo que se denomina Estilo de Vida (Schultz, 2002).
El estilo de vida empieza como un proceso compensatorio, producto del esfuerzo por eliminar o, al menos, ocultar las debilidades físicas o psicológicas que presenta la persona. A medida que el sujeto compensa su “inferioridad”, la personalidad muestra una mayor consistencia (Cloninger y otros, 2003).
Según Cloninger y otros (2003), “El concepto de Estilo de Vida, además de la meta, incluye los conceptos individuales acerca del sí mismo y del mundo y su manera única de esforzarse hacia la meta personal en ese mundo”. (p. 114).
Schultz (2002), lo define como la “Estructura única de carácter o patrón de conductas y características personales mediante las cuales cada uno de nosotros se esfuerza por lograr la perfección”. (p. 127).
Según Schultz (2002), Adler describió varios problemas universales y los agrupó en tres categorías:
1.- Problemas que implican nuestra conducta hacia los demás,
2.- Problemas ocupacionales y,
3.- Problemas amorosos.
Propuso cuatro estilos básicos de vida para afrontar esos problemas:
1.- El tipo dominante,
2.- El tipo de logro,
3.- El tipo evasivo, y
4.- El tipo socialmente útil.
Sin embargo, no todos los estilos de vida son deseables. En ocasiones, las personas desarrollan en la edad temprana estrategias para afrontar sus problemas que a la larga muestran ser adaptativamente malas (Cloninger y otros, 2003).
Adler definió los tres primeros tipos mencionados como Estilos de Vida Errados. El Primero de ellos, el tipo dominante, es aquel que, como su nombre lo indica,  busca dominar a los demás. Pueden confrontar activamente los problemas de la vida de una manera egoísta, volverse delincuentes, tiranos o sádicos. (Cloninger y otros, 2003).
El tipo de logro, que es el más común de todos, es aquel que espera recibir satisfacción de los demás y llega a depender de ellos (Schultz, 2002).
Y por último, el tipo evasivo, es aquel que no hace intentos por enfrentar los problemas de la vida, pues al evadir las dificultades, la persona evita cualquier posibilidad de fracaso (Schultz, 2002).
Así mismo, se define como Estilo Sano de Vida, al tipo socialmente útil, el cual es un estilo de vida adaptativo que se caracteriza por una conducta benéfica para con los demás (Cloninger y otros, 2003).

Teleología y Finalismo ficticio

Como se mencionó anteriormente, una de las grandes diferencias entre la Psicología Adleriana respecto al psicoanálisis clásico, es su enfoque finalista o teleológico (Martorell, 2002).
Para Freud, las cosas que ocurrieron en la primera infancia del individuo determinan lo que este es en el presente. Para Adler por otro lado, la motivación es una cuestión de movimiento hacia el futuro. En vez de ser motivado mecánicamente por el pasado, el ser humano es impulsado hacia sus metas, propósitos e ideales. A todo esto, se le llama teleología (Boeree, 2005).
Un autor que influyó mucho en el pensamiento de Adler, fue el filósofo Hans Vaihinger, autor del libro The Philosophy of  “As if”, obra en la que postula la tesis de que la verdad última está siempre más allá del sujeto y es para este inalcanzable, razón por la cual el hombre necesita crear verdades parciales con las cuales guiarse en la vida (Boeree, 2005).
El estado actual de la persona está conducido por sus expectativas de perfección, las cuales a su vez están conformadas por creencias que son aceptadas “como sí” fuesen reales. Estas expectativas fueron llamadas Finalismo ficticio, por el hecho de que no son asequibles, pero operan como la expresión colectiva de las metas de toda la vida (Brennan, 1999).
Un ejemplo que puede ser señalado, y que permite comprender mejor estos conceptos, es el hecho de que muchas personas se comportan “como sí” hubiera un cielo o un infierno en su futuro, lógicamente, podría haberlos, pero nadie puede saberlo con seguridad, por lo cual puede decirse que dicha postura es una ficción en el sentido adleriano.

Interés social

Adler creía que la primera tarea a la que se enfrenta el ser humano en la vida es llevarse bien con los demás. Propuso el concepto de Interés Social, definiéndolo como el potencial innato del individuo para cooperar con otra gente a fin de lograr las metas personales y sociales. El término original usado en idioma alemán es Gemeinschaftsgefuhl, que puede traducirse como “sentimiento comunitario”, una capacidad con la que nace el individuo pero que puede perderse con el pasar del tiempo por la acción de los estilos de vida errados. (Schultz, 2002).
Nadie puede desprenderse por completo de la sociedad, ya que el hombre es por definición un ser social, y requiere del apoyo de los demás para su existencia y realización. La primera persona con la que el niño entra en contacto, es decir, la madre, funge un papel sumamente importante en la vida del infante, ya que le enseña a este cooperación y empatía. Si un pequeño no recibe los cuidados necesarios de su progenitora esto podría generar en él una neurosis, llevándolo a desconfiar de la sociedad y a desarrollar estilos de vida errados (Schultz, 2002).
En la Psicología Individual, se piensa que todo trastorno, como las neurosis, psicosis, criminalidad, alcoholismo, suicidio, perversiones y prostitución, por nombrar algunos, se deriva de una falta de interés social, por lo cual la terapia se basa, primero en la comprensión del estilo de vida del paciente, una vez que el terapeuta logra esto ha de facilitarle esta comprensión al individuo y por último apoyarlo para el cambio a un estilo de vida sano (Martorell, 2002).
Un mal entendido muy común es la tendencia occidental a considerar al interés social propuesto por Adler como una forma de ser amigable para con los demás, brindándoles una sonrisa y un buen trato, sin embargo, aunque muchas personas muestran su interés o sentimiento social de esta manera, mucho otros también hacen esto con intereses egoístas, por lo que el concepto de interés social no se ha de entender como un comportamiento en particular, sino más bien, a un sentido más amplio de cuidado por el prójimo, por la familia, comunidad y humanidad en general (Boeree, 2005).

Inferioridad

Aunque las personas son motivadas hacia la consecución de sus metas y expectativas, existe un algo que les frena en esta tarea. Según la Psicología adleriana esto sucede cuando hay falta de interés social. El complejo de inferioridad, desarrollado en la niñez, hace que el individuo se centre en sí mismo, impidiéndole así desarrollar o mantener el interés social necesario para su realización personal (Schultz, 2002).
Existe una diferencia entre sentimiento de inferioridad y el llamado complejo de inferioridad. El primero hace referencia a una sensación de imperfección que las personas desarrollan, producto de tres fuentes distintas, la inferioridad orgánica, el mimo excesivo y la negligencia (Schultz, 2002).
La inferioridad orgánica, es aquella que se da como consecuencia de defectos de tipo orgánicos, como son las enfermedades congénitas u otras desarrolladas en la niñez y que conllevan una desventaja respecto a los niños sanos. El mimo excesivo por su parte,  puede generar en un sujeto el sentimiento de inferioridad, por el hecho de que este se siente inútil, debido a que no se le permite hacer nada por sí mismo. Además, la negligencia también es una fuente generadora de sentimientos de inferioridad, puesto que, un niño que no recibe los cuidados necesarios de parte de su progenitora, tiende a dudar de su propia valía (Boeree, 2005).
Todos estos casos, pueden de alguna forma ser compensados por el individuo que los vive, ya sea a través del desarrollo del órgano débil, o esforzándose por destacar en alguna área en que sea bueno, como sucedió con Theodore Roosevelt y con el mismo Adler, sin embargo, de no lograrse esta compensación, se desarrolla el complejo de inferioridad, el cual es, según Cloninger y otros (2003), “un exagerado sentido de inferioridad aceptado como una precisa auto descripción” (p. 112).
De acuerdo con Adler, aun las personas no neuróticas tiene sentimientos de inferioridad, pero solamente en su forma más pronunciada, cuando sobrepasa los intentos de moverse hacia el sentimiento más alto y estancan el crecimiento, se dice que tienen un complejo (Cloninger y otros, 2003).

Superioridad

Además de la compensación y el complejo de inferioridad, algunos neuróticos reprimen sus sentimientos de inferioridad de otra forma, con el Complejo de Superioridad (Boeree, 2005).
Estas personas se creen a sí mismos mejores que los demás, comportándose de manera arrogante; exageran sus logros, los cuales pueden ser académicos, físicos o emocionales, adoptando un comportamiento idiosincrásico que los separa de los demás. Adler sugiere que la xenofobia puede ser producto de un complejo de inferioridad (Cloninger y otros, 2003).

REFERENCIAS


Brennan, J. (1999). Historia y sistemas de la Psicología (5taed.). México: Pearson Educación.

Boeree, G. (2005). Teorías de la Personalidad: una selección de los mejores autores del S. XX. Barcelona: UNIVE.

Cloninger y otros. (2003). Teorías de la Personalidad (3raed.). México: Pearson Educación.

Martorell, J. (2002). Fundamentos de Psicología Barcelona: Centro de Estudios Ramón Areces.

Schultz, S. (2002). Teorías de la Personalidad (7maed.). México: Cengage Learning Editores.

Microsoft Student. (2009). Theodore Roosevelt [DVD]. Microsoft Corporation.

4 comentarios:

  1. Conozco un metodo muy eficaz para ayudarte a dejar de tener sintomas de depresion o ansiedad, tambien te enseña a como no generarla mas, si quieres liberarte de estos sufrimientos...puedes ir a http://mariateresallobet.com/libro.html

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